Me arrepiento de no haber sido yo quien
te haya despertado con un mensaje todas las mañanas.
Me arrepiento de no haber sido aquel
motivo de tu inmenso desvelo por las noches.
Me arrepiento de no haber dicho esas
innumerables palabras que esperabas que dijera cuando me mirabas a los ojos.
Me arrepiento de haber guardado mis
palabras.
Me arrepiento de haber escondido mis
besos.
Me arrepiento de haber reprimido las
caricias.
Me arrepiento de no haber dicho los
"te amo" que se ahogaban en mi garganta.
Me arrepiento de no haber despertado en
ti aquél mismo sentimiento que yo sentía.
Me arrepiento de no haberme escapado de
mi casa sólo para verte.
Me arrepiento de no atarte a mis manos.
Me arrepiento de haberle creado tantos enigmas a esta historia.
Me arrepiento de haberle puesto tantos "tal vez" a tus palabras.
Me arrepiento de no dejar que mis besos sintieran algo más por ti.
Me arrepiento mil veces...
Y así, esperando... Con la ilusión de
que tus ojos vuelvan a mirarme de nuevo y entregarme a tus brazos, y esta vez
sin callar ninguno de los sentimientos que viven en este pequeño cuerpo que te
ama con cada amanecer que ve.
Si aceptas mis disculpas, y perdonas
mis fallas, prometo amarte como no imaginas, juntar nuestras manos y unir
nuestros labios en una para siempre, o quizás, en un momento.
y entre tantas cosas... Me arrepiento de no haberte enviado esta carta.