Otra más...

Los últimos abrazos, seguidos de los últimos besos que mis labios te darán, un adiós reprimido en mi garganta, y tú allí, esperando que lo diga, como si lo sospecharas desde un principio, como si ya conocieras lo que tengo que decirte, como si ya hubieras estado aquí, despidiéndote de mí.

Ciertas palabras que no diré, ni me atreveré a decir por el miedo a que tus oídos escuchen de mí algo que ni yo conozco. Volverás a mirarme y te regalaré horas de incertidumbres, para que te llenes de dudas y trates de descubrirme, para que armes este rompecabezas sin piezas que dejó un abismo. Volverás a mirarme y te enamorarás de todo esto que no conoces, pero te ata a mí. Volverás a sentarte a mi lado con la curiosidad de saber quién soy, volverás a mí, aunque el volver te cause tus peores lágrimas.

Te estaré esperando en aquél lugar, donde te entregué cada parte de mí, esperando a cambio un poco de ti, de eso que nunca me has dado, pero que sé que tienes guardado para mí.

Te preguntaré si estarías en tu disposición de recorrer este laberinto que no sé a dónde te lleva, pero por lo que he visto en mis sueños, vale la pena.

No sé si ha sido el destino, o soy yo quien te ha traído hasta aquí, no me preguntes los motivos, ni tampoco esperes que aclare tus dudas, no lo sé, sólo quiero que estés aquí, alegrándome un poco la vida, lo que soy, y quiero ser.

No te pediré nada más que unas sonrisas por las mañanas, unos caricias por las tardes, unos besos por las noches, una despedida de cada día en mi cama. No te pido nada más que otra persona no estaría dispuesta a cumplir, donde cada placer despida el día anterior, con la finalidad de que el día próximo me ames de otra manera. No te pido nada más que varias noches en vela, para me dejes demostrarle a el fantasma de ti, de lo sería capaz de hacer. No te pido nada más que un tú, para que se transforme un yo en sólo uno.

Créeme que aún si conocerte, moriría por un beso de tus labios, un roce de tus manos, por saber cómo sería pasar una tarde a tu lado, o quizás, amanecer en tus brazos, cómo se sentiría saber que estás a mi lado y que nunca te has ido, cómo sería si tú… Sintieras lo mismo.



De nuevo..

De nuevo voy a sentarme a escribirte y expresar todo lo que mi mente piensa cada vez que te ve, no sé cómo empezar, tampoco como continuar, sólo sé que esto a lo que tú llamas tontería, es para mí otra forma de decirte que eres especial, y que así no estés aquí a mi lado, de igual manera te siento en cada noche antes de dormirme, cada mañana la cual despierto y veo tu foto para sentirte, en cada sol que se esconde, y cada luna que nace en una noche… Muchos caprichos guardo en esta pequeña historia que suele recordarme lo injusto que fue con nosotros el destino, quizá esta sea otra carta a la deriva, o otros sentimientos muertos en un papel. La claridad de tus ojos cuando me miraban, la calidez de tus brazos cuando rozaban cada espacio de mi cuerpo, la pasión que se escondía en tus labios y que sólo salía a flote cuando se encontraban con los míos. 

De nuevo vengo a recordarte cómo te hacía sentir cada palabra que te decía, cada beso que te daba, cada abrazo que te regalaba, cada sonrisa que solía proporcionarle a tu cara. Ojalá por un momento estuvieras aquí en mi lugar, y sintieras lo que cada día voy sintiendo por ti, sin necesidad de descubrir cada adivinanza que te dejé en el camino, cada laberinto que le cruce a tu andar, cada rompe cabezas que le hice a tu mente para que no abandonaras la partida.

Voy a detenerme un momento, voy a pensarte un poco, voy a gritarte lo que realmente eres que sólo yo conozco, voy a sentarme a ver qué haces para encontrarme, voy a darme mi puesto y esperaré verte en mis sueños, voy a darte tu puesto para que estés en mis deseos,  voy a darte un pase a el viaje que quieres emprender siendo feliz, voy a recorrer cada poro de tu cuerpo para descubrir tu mayor debilidad, voy a imaginarte un poco… Sólo un poco.

De nuevo volveré a sentarme a escribirte después que tenga todas las respuestas de las preguntas que día a día suelo hacerte a ti, pero que como de costumbre, no respondes y suelo adivinar. Seguiré diciendo que ojalá me encontraras en el mismo lugar donde yo dejé una huella para que el camino se te hiciera más fácil.

De nuevo volveré a sentarme en la ventana y ver como pasas y no sospechas nada, volveré a escribirte otra carta más y veré como tú no la lees… 


Una oportunidad..

Sentarme todas las noches con una taza de café a escribirte, a pensar cómo haré para conquistarte y que estés a mi lado, a imaginar un futuro incierto pero con muchas ganas de hacerlo realidad, a quedarme mirando ese lugar que tanto me une y me recuerda a ti. Seguiré insistiendo cada noche y cada día, con la finalidad de llegar a ser alguien más para ti, la persona con la que compartas todas tus preocupaciones para así poder ayudarte a sobrepasarlas, a que sonrías por mis palabras cada vez que te las diga mirándote a los ojos, a que llores de felicidad cuando me veas llegar, a ser fuerte por si nos tocan obstáculos difíciles de derribar, a ser una parte de ti que no conoces.

Una oportunidad... Para demostrarte que este cielo que vemos juntos tiene historias que contar y escribir, y que en cada una de ellas hay un enigma que sólo tú puedes descubrir.

Una oportunidad... Para decirte todo lo que siento, no importa si no compartes el mismo sentimiento que yo, bastaría con saber que tú lo sabes.

Una oportunidad... Para llenarte de emociones, de esas que te roban mil suspiros y te hacen creer cosas inimaginables.

Una oportunidad... Para serle fiel a tus besos y caricias, a tus reproches y deseos. A ti.

Una oportunidad... Para ser el motivo de cada paso que des.

Una oportunidad... Para ser lo que tus sueños han soñado cada noche.

Una oportunidad... Para cambiar tus noches de frío por noches de un tibio calor en tu cuerpo.

Una oportunidad... Para cambiar tus pensamientos errados, y darle sentido a todo eso que no crees que existe.

Una oportunidad... Para cambiar tu mundo, pintarlo a tu manera, si deseas.

Una oportunidad... Para llenarte de todo este amor que me guardo, pensándote o imaginándote a mi lado, creyendo que estás aunque no sea así.

Una oportunidad... Para recibirte todas las mañanas con los brazos abiertos, repletos de cariño.

Una oportunidad... Para cambiar tus dudas, y darle fin.

Puedo darte eso a cambio de nada, a cambio de que tú estés allí solamente, dejándote querer, dejándome darle vida a cada palabra que te he dicho aquí, a que seas el centro de atención de alguien sin necesidad de gritar, o llamar la atención, sin necesidad de mentir. A cambiarte tu vida, para que sea la mía y seas feliz. Simplemente porque hay algo que pido y deseo todas las noches, tenerte aquí a mi lado, y poder sentir que me perteneces.

No te prometo todos los días felicidad, pero mientras pueda ver una sonrisa en tu cara, haré hasta las más bobas tonterías para que no desaparezca.  No te prometo ser el prototipo perfecto de tus sueños, sólo ser yo, para poder darte lo mejor. No te prometo las estrellas, tampoco el cielo, te prometo los besos más cálidos, y las huellas más sabias. No te prometo que no te sentirás triste alguna vez, pero estaré ahí presente, para hacerte saber que cuentas con alguien. No te prometo lo mejor de esta vida, porque a veces suele ser la peor, sólo quedarme allí contigo, para que entiendas que todo tiene una solución y que siempre habrá una mano la cual te ayudará. No te prometo un final feliz, sólo una buena historia con recuerdos hechos a tu medida.

Una oportunidad...

Y te prometo... Serás feliz.


Me arrepiento.

Me arrepiento de no haber sido yo quien te haya despertado con un mensaje todas las mañanas. 

Me arrepiento de no haber sido aquel motivo de tu inmenso desvelo por las noches.

Me arrepiento de no haber dicho esas innumerables palabras que esperabas que dijera cuando me mirabas a los ojos.

Me arrepiento de haber guardado mis palabras. 

Me arrepiento de haber escondido mis besos. 

Me arrepiento de haber reprimido las caricias.

Me arrepiento de no haber dicho los "te amo" que se ahogaban en mi garganta.

Me arrepiento de no haber despertado en ti aquél mismo sentimiento que yo sentía.

Me arrepiento de no haberme escapado de mi casa sólo para verte.

Me arrepiento de no atarte a mis manos.

Me arrepiento de haberle creado tantos enigmas a esta historia.

Me arrepiento de haberle puesto tantos "tal vez" a tus palabras.

Me arrepiento de no dejar que mis besos sintieran algo más por ti.

Me arrepiento mil veces...

Y así, esperando... Con la ilusión de que tus ojos vuelvan a mirarme de nuevo y entregarme a tus brazos, y esta vez sin callar ninguno de los sentimientos que viven en este pequeño cuerpo que te ama con cada amanecer que ve.

Si aceptas mis disculpas, y perdonas mis fallas, prometo amarte como no imaginas, juntar nuestras manos y unir nuestros labios en una para siempre, o quizás, en un momento.

y entre tantas cosas... Me arrepiento de no haberte enviado esta carta.