Mirémonos.


La vida se nos negó, el camino se trunco, las ganas se perdieron, y tu amor... Tu amor no lo encuentro.

Digamos que nos conocimos y que ahora somos dos simples extraños que la vida no dejo seguir. Digamos que fuimos lo que pudo haber sido y no fue. Digamos que nos odiamos, aunque por dentro el mismísimo corazón grite que nos amamos. Digamos que fuimos todo, aunque sabiendo muy dentro que, jamás fuimos ni la mitad de un nada.

Mirémonos y pensemos que fuimos dos perfectos desconocidos que la vida misma se encargó de juntarnos y separarnos de la forma mas injusta, que nuestros besos fueron tan hirientes, que nuestras caricias fueron tan en vano, que nuestro amor nunca lo encontramos.

Mirémonos y digamos, que tú, que yo... Que nada, porque eso es lo que hay entre los dos, un nada dispuesto a ser un todo, pero que por desgracia, no puede serlo.

Tu tan distante de lo nuestro, que aunque por cierto, te siento aquí, aunque no estés.

Tan irónicamente tus palabras que solo saben decir te amo... Pero jamás se atrevieron a ser cumplidas.

Y entonces sigamos mirándonos y esta vez preguntemosno... ¿Por qué fue que realmente a mi vida llegaste?... Si para enamorarnos, te faltó tan poco, y aun así decidiste retirarte.

Jamás obtuvimos un nosotros, y quizás tampoco un te necesito. Sólo nos tuvimos, aunque nunca fue... Y quizás, no entiendas mis palabras, ni mis hechos, ni a mí, si hemos de llamarlo así, pero yo... Yo te quise, aunque decirlo no nos ayude en nada.